SAN JUAN BOSCO

Nació cerca del caserío I Becchi perteneciente a Asti (Provincia de Turín al norte de Italia) el 16 de Agosto de 1815 de una modesta familia campesina. Cuando contaba con tan sólo dos años, perdió a su padre Francisco Bosco. Su mamá, Margarita Occhiena, llevó adelante el hogar con entereza procurando la educación de sus tres hijos.
A la edad de nueve años Dios le manifestó a Juanito su misión mediante un "Sueño" misterioso y profético. En el primero de sus proféticos sueños, Juan se veia como un sacerdote educador, encargado de convertir a jóvenes inquietos, groseros, de malas costumbres en "honrados ciudadanos y buenos cristianos".
La niñez de Juan Bosco se caracterizó por dificultades que lo indujeron al trabajo desde temprana edad. Su hermano mayor le impedía los estudios y lo obligaba a trabajar. Se desempeñó como pastor de ovejas y de vacas, mesonero, ayudante de herrero y sastre. Los sacrificios de mamá Margarita le permitieron los estudios y la inscripción en el Seminario de Chieri en 1836 para seguir la carrera del sacerdocio, su gran ideal. Con gran satisfacción personal y de la madre recibió la ordenación sacerdotal el 5 de Julio de 1841.
Un hecho casual, el maltrato a un joven albañil en la sacristía de una iglesia, le abrió el camino a su labor definitiva. El encuentro con Bartolomé Garelli el 8 de Diciembre de 1841 fue el comienzo de su trabajo apostólico. El sacerdote pidió a dicho joven que siguiera viniendo, pero no solo, acompañado de sus amigos y compañeros de trabajo. Con ellos y muchos más fue formando el "Oratorio", en el que atraía a los muchachos con variados entretenimientos y animadas reuniones de catequesis. Con el tiempo surgieron los talleres, las escuelas de artes y oficios, el apoyo en los contratos de trabajo, los colegios, etc.
Viendo la necesidad de colaboradores para desarrollar su misión, fundó la Sociedad de San Francisco de Sales (1854, 1859, 1864), el Instituto de Hijas de María Auxiliadora juntamente con Santa María Mazzarello (1872) y la Asociación de Cooperadores Salesianos (1876) que junto a otras instituciones surgidas después con su mismo espíritu y misión constituyen la Familia Salesiana.
Don Bosco no escribió tratados de alta pedagogía, pero plasmó su experiencia en un folleto titulado "Sistema Preventivo" y en una emotiva carta firmada en Roma en 1884 y dirigida a los salesianos, profesores y maestros del Oratorio de Turín. En ellos y en sus charlas y correspondencias privadas resume el Trabajo educativo en tres palabras: Amabilidad, Razón y Religión. Su pedagogía actualizada con habilidad de genio y eficacia de santo, mira a "prevenir" a la juventud con inteligente comprensión, adaptándose a sus exigencias con razonabilidad, confianza, caridad y alegría.
Don Bosco fue también un hábil comunicador social y popular. Publicó muchos libros, folletos y hojas volantes al alcance del pueblo por su lenguaje, interés y precio para ampliar la labor educadora y pastoral más allá de los muros de sus "casas" como llamaba sus institutos de educación. La edición anastática de los escritos Don Bosco se realizó en 37 volúmenes. Un estudioso contando los escritos publicados de Don Bosco enumeró 1174.
Sus "casas" fueron extendiéndose, primero fuera de la ciudad de Turín (1863), después más allá del Piamonte (1870). Pasaron los límites de Italia (1875) y de Europa (1875) con la primera expedición de misiones salesianos a Argentina (América del Sur). En 1877 fundó la revista "Boletín Salesiano" como lazo de unión entre los miembros de la familia salesiana.
Don Bosco, ya anciano y enfermo, viajó en misión apostólica por muchas ciudades de Italia, y también por París (1883) y por Barcelona (1886). Su último viaje fue a Roma para la inauguración de la Iglesia en honor al Sagrado Corazón de Jesús en 1887.
Un rasgo característico de Don Bosco fue la devoción a la Virgen Santísima. Desde niño aprendió de la madre a rezar a la virgen del Rosario, en sus primeros años de sacerdocio recurría a la Consolata. Presentaba a los muchachos la belleza de la Inmaculada Concepción y por último difundió la advocación de María como Auxiliadora de los Cristianos. Inculcaba siempre y en todas las partes esta devoción. Las fiestas Marianas ocupaban un puesto importante en la programación de las actividades. Construyó la Basílica de María Auxiliadora en Turín con absoluta confianza en ella a pesar de sus escasos recursos económicos. Al final de sus días, confió a un salesiano: "Todo lo ha hecho Ella".
Anciano y abatido por la enfermedad se retiró a su cuarto el 16 de diciembre de 1887. Al día siguiente 30 jóvenes acudieron a él para que los confesara. Estas fueron las últimas absoluciones que compartió. Un mes de desasosiego, la salud del padre iba decayendo, hasta que el 31 de Enero de 1888, rodeado de muchos salesianos, entregó su alma al Creador. Su muerte fue llorada en el mundo entero, pues la fama de su apostolado y de su santidad había recorrido muchos países.
El sumo pontífice Pío XI, llamado "Papa de don Bosco" lo beatificó en 1929 y lo canonizó el 1° de Abril de 1934, fiesta de la Resurrección del Señor y día de clausura del año Santo.
HISTORIA DEL COLEGIO SALESIANO LEON XIII
Reseña publicada por la pagina www.sdbcob.org

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El Colegio Salesiano de León XIII fue fundado el 1° de Septiembre de 1890, con un total de 50 alumnos, y con carácter de internado.
La fundación
salesiana había sido solicitada a Don Bosco insistentemente, desde
1882 por el obispo de Cartagena, monseñor Eugenio Biffi, y desde 1886
por el gobierno colombiano que presidía el doctor Rafael Núñez.
Finalmente, por intervención directa del Papa León XIII (razón
por la cual la primera fundación lleva su nombre), el sucesor de Don
Bosco, don Miguel Rúa, enviaba los ocho primeros salesianos. Arribaron
a Bogotá los primeros cinco, el martes 11 de Febrero de 1890. Luego
llegaron los otros dos. El primer rector y superior fue el padre Evasio Rabagliatti.
Los demás eran el padre Miguel Unia (pionero del apostolado con los
leprosos, en Agua de Dios), y el clérigo Silvestre Rabagliatti. Además
los señores coadjutores Ángel Colombo (carpintero italiano),
Carlos Migliotti (sastre italiano) y Felipe Kaczmarzik (zapatero polaco).
Los primeros días, los salesianos fueron huéspedes de los padres
jesuitas, en el Colegio de San Bartolomé (esquina de la Plaza de Bolívar).
Posteriormente les dieron una pequeña y húmeda casa, al pie
de la actual casa cural de la parroquia de Santa Bárbara. Era la N°
195 que corresponde, hoy, a la carrera 7ª N° 5-44. No obstante, la
casa era del todo inadecuada para los fines educativos. Por eso, se solicitó
al gobierno otra sede; y el 1° de Septiembre de 1890 se iniciaba el colegio,
en el sector del primer patio del antiguo Convento del Carmen, conviviendo
con el hospital militar allí existente hasta 1892.
Aunque la primera intención era la de hacer un establecimiento para
la enseñanza de artes como la carpintería, la zapatería,
la sastrería y la herrería, artes que fueron luego complementadas
con la imprenta y la fundición de tipos, renglón en el cual
los salesianos fueron pioneros y figuran con honor en la historia de las artes
gráficas en Colombia; sin embargo, al año siguiente de su fundación,
se vio la necesidad de implantar los estudios clásicos para fines vocacionales
como el de Valdocco, en Turín. Por eso fue tradicional en estas instituciones
educativas la división entre las dos secciones de “estudiantes”
y “artesanos”.
Siguiendo el estilo de las casas salesianas de Italia, el colegio funcionó
desde un principio como internado. Se suponía que la acción
educativa era más segura y completa si la relación entre educadores
y educandos era permanente y continua. Los niños sólo salían
dos veces al año a vacaciones en Julio y en Diciembre.
El Colegio de León XIII fue desarrollándose en sus dos secciones
y, al mismo tiempo, fue la residencia del Superior provincial. Así
continuó hasta el año 1957 en que, al venir de visita el quinto
sucesor de Don Bosco en la dirección general de la comunidad, Don Renato
Ziggiotti, se decidió separar la sección técnica y fundar
el Instituto Técnico Centro Don Bosco. El Colegio de León XIII
quedó exclusivamente como bachillerato clásico y al año
siguiente, 1958, empezaron a aceptarse alumnos externos que fueron creciendo
en número hasta que en 1972 desapareció el internado.
En 1973, el padre Mario Peresson, como director, acogió al grupo Juher
(juventud, unión y heroísmo), dirigido por el exalumno Camilo
Orbes y con él se dio comienzo a los cursos nocturnos que, al año
siguiente (1974), fueron totalmente asumidos por el colegio. Estos cursos
nocturnos en 1975 recibieron la aprobación con el nombre de Instituto
Nocturno Don Bosco y en ese mismo año el rector del colegio, Padre
Mario Reyes Z., dio inicio a la sección primaria.
A lo largo de la historia, el colegio ha ido complementándose en sus
diferentes secciones, aglutinándolas bajo una sola dirección,
fiel al Sistema educativo salesiano y siempre en busca no sólo de ampliar
su cobertura, sino de realizar una labor muy a fondo de cristianización
de los alumnos y de sus familias.
Desde 1987 hasta hoy, se ha venido implementando un renovado proyecto educativo
para obtener una mayor fidelidad a las intuiciones salesianas originales y
un servicio más cualificado a los alumnos y a sus familias. En efecto,
volvemos a la educación técnica, a través de las vocacionales
y de los cursos de capacitación, como aconteció en 1988 y que
en la actualidad, a través de la reciente fundación “Centro
de Formación Técnica León XIII”, nos permite retomar
la intuición primigenia de capacitar directamente para el trabajo.
Volvemos los ojos a Don Bosco y damos gran importancia al proceso formativo
del aspecto vocacional, como objetivo y justificación de un bachillerato
clásico no directamente orientado a la juventud más pobre y
necesitada. Además actualmente, se plantean las estrategias para revitalizar
el Bachillerato Nocturno como un servicio educativo para los sectores populares.
Finalmente,
deseamos formar al buen ciudadano, para una más amplia incidencia social,
no sólo a nivel teórico, sino con iniciativas prácticas
que adelantan grupos juveniles, a nivel externo, como el trabajo por el barrio
Potosí, uno de los más pobres de Bogotá (Ciudad Bolivar),
que cuenta ya con una larga historia como expresión de servicio comunitario,
y a nivel interno, la orientación que se le ha dado al servicio social
estudiantil como una forma de acercamiento y análisis de la realidad
social en nuestra ciudad.
Con orgullo, podemos presentar estos esfuerzos, que se van haciendo realidad.
NUESTRO COLEGIO SALESIANO DE LEÓN XIII ES:
Un centro EDUCATIVO que quiere apoyar y acompañar en la tarea más
importante que pueda tener una persona: el crecimiento y realización
integral de la personalidad, ayudando a desarrollar cualidades y a encontrar
un puesto activo en la construcción de la sociedad colombiana.
Un centro Educativo CATÓLICO, porque nuestro objetivo es hacer presente, mediante la educación, el Reino de Dios anunciado e inaugurado por Jesucristo: un mundo en donde se vaya construyendo la fraternidad universal, se promueva una vida digna y plena para todos, la justicia social y una paz y bienestar verdaderos. En el centro de nuestra labor educativa está la fe en Dios, Comunidad de amor, y el Evangelio de Nuestro Señor Jesucristo.
Un Centro Educativo SALESIANO perteneciente a la gran Familia fundada por San Juan Bosco, padre y maestro de la juventud, quien consagró toda su vida a la educación de los jóvenes, especialmente de los grupos sociales más necesitados, con una clara conciencia, de la gran capacidad de transformación social presente en ellos, si encuentran una mano amiga que los acoja y ayude. Además nuestra acción educativa está inspirada en el Sistema Preventivo, como Proyecto Educativo-Pastoral Salesiano.
Un Centro Educativo POPULAR: Nuestro Bachillerato Nocturno, fiel a la misión salesiana, quiere prestar un excelente servicio educativo a los jóvenes y a las jóvenes de los barrios populares próximos a nuestro Colegio, particularmente del Centro Oriente de nuestra ciudad capital. De manera especial queremos que nuestra acción educativa responda a sus necesidades y aspiraciones, promoviendo, mediante la educación, el compromiso en la construcción de nuestro País, con base en la afirmación de los derechos humanos y en los valores fundamentales del Evangelio. Siendo las familias de los estudiantes de la jornada de la mañana, Primaria y Secundaria, de los sectores medios de la sociedad colombiana, nuestra educación busca formar jóvenes que en cuanto ciudadanos conscientes y activos y creyentes convencidos y coherentes, lleguen a ser profesionales con una clara conciencia social y pertenencia eclesial, comprometidos en la construcción de un nuevo país con sentido cristiano.
Somos la Comunidad
Educativa Leontreciana, Casa Madre de la obra salesiana en Colombia, que en
el seguimiento de Jesucristo, Buen Pastor, e inspirados en el Sistema Preventivo
de San Juan Bosco, como Iglesia, nos proponemos ser signos y portadores del
amor de Dios a los jóvenes, con particular atención a los más
necesitados de nuestro contexto popular.
Nuestro compromiso es evangelizar educando, realizando así el Plan
salvífico de Dios, la venida de su Reino, siguiendo un proyecto de
promoción integral de los jóvenes, orientándolos a Cristo,
hombre perfecto. Fieles a la idea de Don Bosco, nuestro objetivo es formar
honrados ciudadanos y buenos cristianos.
OTROS
SANTOS SALESIANOS |
SANTO DOMINGO SAVIO
2 de abril de 1842 - 9 de marzo de 1857 Patrono de los niños |
VENERABLE VICENZO ZIMATTI
15 de Julio de 1879 - 6 de Octubre de 1965 Patrono de los Scouts Salesianos |
BEATO MIGUEL RUA
18 de julio de 1828 - 26 de mayo de 1910 Primer sucesor de Don Bosco |
BEATA LAURA VICUÑA
5 de abril de 1891 - 22 de enero de 1904 Dio la vida por salvar a su madre |